Cinema America Occupato (Roma)

Abandonado desde hace 14 años, el Cine América, el cual fuera una joya cultural del barrio romano de Trastevere estaba destinado a convertirse en un estacionamiento y complejo de apartamentos. Poco después de ser anunciada su destrucción, un grupo de aproximadamente 15 estudiantes decidió ocupar el edificio el 13 de Noviembre de 2012, con la finalidad de salvarlo de su siniestro destino.

Nos encontramos con Valerio Carocci, el líder de la invasión, y uno de sus camaradas, SharifElfishawi, en la terraza de un cómodo bar justo a un lado del cinema América, en cuya fachada se puede leer el anuncio de “occupato”. “al principio éramos solo un grupo de estudiantes buscando lugares de expresión cultural donde podernos juntar. En Roma hay muchos lugares abandonados y nos dimos cuenta que el 70% de ellos eran cines”, comenta Valerio. En 10 años, 42 cines han cerrado sus puertas en la capital italiana, reduciendo así de manera drástica la oferta cultural de la ciudad. La elección del cinema América no se debió para nada a una coincidencia, se trata de una joya arquitectónica creada por Ángelo Di Castro, curiosamente ubicado donde el antiguo amor de Valerio solía vivir. Fue así que convenció al grupo -cuyas edades corrían desde los 16 hasta principios de los veinte- de entregar su corazón a este cine.

Lo que hicimos era ilegal, pero era lo correcto. Éramos un grupo de amigos y todos creíamos en esto, y cuando de verdad crees en algo, nada es imposible.

El grupo pasó 3 meses organizando diferentes eventos y actividades en los alrededores con la idea de involucrar a la gente del barrio y ganar su confianza. “no queríamos hacer nada sin antes estar seguros que seriamos bien aceptados por la gente de Trastevere”. El 13 de noviembre de 2012, con el barrio involucrado y apoyando sus ideas, rompieron las cadenas de la puerta y comenzaron a ocupar el edificio. Las primeras proyecciones fueron organizadas con los medios que se tenían disponibles a la mano, con cada uno de los involucrados aportando algo: un proyector, algunas bocinas, etc.

Aun si la ocupación se dio de manera ilegal, el grupo comenzó a renovar poco a poco el lugar hasta el punto en que cumplían con todas las regulaciones necesarias para poder recibir al público, todo esto con el dinero que poco a poco lograba juntarse, así como a través de donaciones. “queríamos revivir este cinema tan importante de nuestro barrio”.

Las actividades organizadas en el recinto han ido másallá de las proyecciones cinematográficas, algunos ejemplos son las presentaciones de libros y los constantes debates creados alrededor de algún documental. Los espectadores siempre son bienvenidos para participar en el proceso de programación, ya sea vía email o simplemente estando en las instalaciones del cine y comentando al personal cual sería la película que les gustaría ver. “La clave es mantenerte cerca de la gente, en constante contacto”.

Una vez que la película fue elegida, los organizadores comienzan la búsqueda de los derechos. Al principio de esta aventura, las distribuidoras tuvieron opiniones divididas, algunas, seducidas por la iniciativa autorizaban las proyecciones mientras que otras se negaban rotundamente. Pero aun así, las proyecciones se llevaron a cabo de igual manera “Intentamos contactar a los representantes de los derechos de autor primero, y si ellos no estaban de acuerdo, cambiábamos la estrategia hacia la piratería”. El gran éxito del Cinema AméricaOccupato, un amplio plebiscito de la mano de NanniMoretti, Paolo Sorrentino, Bernardo Bertolucci, EttoreScola, e incluso una carta de apoyo de parte del presiente italiano – Giorgio Napolitano – les evitaron cualquier problema con la ley. En julio de 2014, el ministerio de cultura público un decreto informando que el edifico no podría albergar ninguna otra actividad que no fuese un cine, derrotando así a los dueños que pensaban en crear un lucrativo complejo residencial en el lugar. Aun, el 33 de septiembre de 2014 el cine fue evacuado a raíz de la presión de los dueños, quienes presentaron una queja ante la policía, dando fin a la ocupación del edificio.

Ante esta situación, el grupo no dejo de pelear y se encargaron de ocupar una pequeña panadería ubicada a solo unos metros del cine, donde organizaban proyecciones y debates. El equipo del Cinema AméricaOccupato comenzó entonces a buscar dinero para lograr realizar una oferta con la idea de recuperar el edificio. Con donaciones que venían de todas partes y de personalidades enteradas de la situación que apoyaban el proyecto, se las arreglaron para juntar 2.5 millones de euros. “No nos quedamos cruzados de brazos quejándonos sobre la situación, actuamos, y eso fue lo que convenció a la gente de apoyar nuestro proyecto y ayudarnos”. La oferta inicial fue rechazada por los dueños, quienes exigían el doble de la cantidad ofrecida, sin embargo el equipo insistió buscando que estos se abrieran a la oportunidad del debate y la negociación esperando que cambiaran de opinión. “Nuestra meta es revivir al Cinema América por la vía legal”. Alternamente al grupo se le ofreció quedarse con la Sala Troisi, una instalación de la cual la ciudad es dueña y también ubicada en el área de Trastevere, y cuya dirección pertenecía a una licitación pública.

Durante el verano de 2015, sus proyecciones se desplegaron y multiplicaron a través de las plazas y jardines de roma, llamado Summer Arena (Piazza San Cosimato, GiardinoDegliAranci, CastelSant’Angelo, St. Pietro en Vincolie Isla Tiber) esto les permitió comunicarse con una audiencia más amplia y seducir a una audiencia más joven. “Lo que hicimos con el Summer Arena fue tratar de poner el cine de nuevo a la moda, en nuestros inicios, gran parte de nuestra audiencia eran personas de alrededor de cincuenta años, sin embargo ahora los jóvenes se acercan mucho a nosotros, eso quiere decir que nuestra estrategia funciona. Los jóvenes son muy activos en las redes sociales y ellos mismos se encargan de correr la voz” explica Valerio.

Consciente de que el público joven está cada vez menos presente en las salas de cine, SharifElfishawi dice: “el internet lo cambio todo, lo que funciona hoy es crear una comunidad. Si miras una película en internet, estas solo con tu pantalla, pero en un cine puedes hablar de la película al finalizar, puedes compartir un trago, conocer gente, etc. Si proyectas StarWars, es claro que tendrás una multitud queriendo ver la película, pero lo que importa es estar juntos, y esto tiene mucho menos que ver con la película más que con la experiencia alrededor. Y eso nada lo puede remplazar”.

Ahora, se han embarcado en otro inmenso reto que es revivir otra de las joyas de la cultura cinematográfica italiana, el auto cinemaCinecitta, el más grande de Europa con 50 000 metros cuadrados de espacio. El 11 y 12 de septiembre de 2015, la inmensa pantalla de 540m² se ilumino de nuevo por primera vez en 30 años para presentar American Graffiti y Grease.

Trabajando siempre por la cultura y la juventud, el equipo se ha encargado de desacreditar un discurso muy usado y repetido por la clase política italiana, quienes dicen que “En la actualidad, la juventud no es más que un grupo ocioso desinteresado en la cultura”. Valerio habla de nuevo con respecto a los inicios de esta aventura: “Lo que hicimos era ilegal, pero era lo correcto. Éramos un grupo de amigos y todos creíamos en esto, y cuando de verdad crees en algo, nada es imposible.”

Traducido por Daniel Carreto ♥